De entrada nomás varios pilotos participaron de un accidente producido por las complicadas condiciones climáticas y luego fueron quedando afuera otros para que sólo 7 automovilistas crucen la meta, siendo Damon Hill el ganador.
Contra la naturaleza no hay dinero que valga y menos el de la Fórmula 1, ya que el 30 de agosto de 1998 se corrió el Gran Premio de Bélgica en el circuito de Spa-Francorchamps, en un día que amaneció con una intensa lluvia e impidió un normal desarrollo de la prueba.
El campeonato entraba en la recta final, quedaban cuatro carreras incluyendo la ya mencionada. Mika Häkkinen y Michael Schumacher buscaban la victoria, ya que eran los dos máximos aspirantes al título, el finlandés tenía la ventaja de haber hecho la Pole Position.
Aquella mañana amaneció lloviendo y el asfalto del circuito belga estaba muy mojado, sin embargo la carrera se largó igual a la hora pactada. Los pilotos arrancaron y pasaron la complicada curva de La Source sin problemas, pero al llegar a la bajada de Eau Rouge, Coulthard e Irvine se tocaron y quienes venían detrás de ellos no pudieron ver que los monoplazas estaban atravesados en la pista debido a la gran cortina de agua que los neumáticos levantaban del asfalto, por lo cual varios vehículos entraron en la colisión.
Aquel choque produjo que muchos autos queden en pésimas condiciones, aunque por fortuna ningún piloto resultó herido. Sin embargo los organizadores mostraron rápidamente la bandera roja para detener la carrera y poder retirar los coches y sus restos que habían quedado en el circuito.
En la segunda salida 18 coches pudieron largar, cuando eran más de 20 los que habían comenzado la prueba inicialmente. De hecho algunas escuderías habían perdido sus dos monoplazas en el accidente y sólo contaban con un vehículo de reemplazo.
Pero la historia de los toques en aquella carrera no finalizó ahí, ya que cuando se reinició, los monoplazas llegaron a la primera curva y Schumacher quiso pasar a Häkkinen por un espacio cerrado, con lo cual lo desacomodó y el finlandés quedó fuera también.
Con él eran 7 los que no pudieron completar la primera vuelta. Esto también hacía prever que el alemán sumaría para el campeonato y quedaría bien parado teniendo en cuenta que su principal competidor ya se había retirado.
Dominar los coches se hacía muy difícil porque la pista estaba muy mojada, por ello, luego de un par de vueltas otros pilotos como Villeneuve y Takagi sufrieron accidentes que los quitaron del circuito.
Schumacher era el líder de la carrera y parecía que nada podía quitarle ese lugar, pero en un momento se disponía sobrepasar a David Coulthard que tenía vueltas de menos con respecto a los demás pilotos. En una de las curvas el escocés desaceleró y el alemán que venía a gran velocidad impactó contra aquel monoplaza, perdiendo una parte del tren delantero. Con lo cual Michael tuvo que abandonar.
Al llegar a boxes el piloto de Ferrari salió desesperadamente a buscar a Coulthard, aunque los técnicos lograron frenarlo y no pasó de un fuerte cruce de palabras.
Luego de tantos accidentes, la carrera se había vuelto irregular y cambiante. Ahora la punta era de los Jordan, primero estaba Damon Hill y segundo Ralf Schumacher. El alemán tenía todo para superar a su compañero, pero desde el equipo le pidieron que se mantuviera detrás del británico porque luego de tantos choques no querían que se produzca otro entre los compañeros de equipo. Así fue que estos dos pilotos llegaron a la meta.
Sólo 7 participantes lograron completar el Gran Premio de Bélgica de 1998 y esta fue la última victoria de Damon Hill en la Fórmula 1, de hecho fue la única carrera que ganó el inglés en aquella temporada.

Otros Reportajes:
Muerte de Gilles Villeneuve: Su obsesión le jugó en contra »
Los más comentados:



Estás en:


